No pude ir a la última clase de Seminario, y tampoco podré ir a la siguiente. He grabado la clase, pero no es igual... de hecho ahora tengo dudas a propósito de lo que se vio en la clase, y no pude resolverlas, ni podré hacerlo en la clase que viene... ahora sí que no tengo claro qué método voy a ocupar, porque al parecer el que tenía en mente no se ajusta a lo que pretendo investigar.
Lo unico bueno es que al menos he encontrado información en los últimos días... aunque casi toda ha sido googleando trabajos de otras personas, porque las páginas a las que está suscrita la Universidad son bastante pobres al respecto... o al menos no tiene información relativa a mi tema (o puede ser que esté buscando el tema de forma muy específica, y debería buscar ideas más globales). De todas formas, me he dado cuenta que poco se ha escrito sobre el tema en Chile, en comparación con otros países... de hecho la información que tengo en su mayoría es de España, México y Perú.
En fin... mal día para la tesis.
lunes, 30 de abril de 2012
jueves, 26 de abril de 2012
¿cómo comerse un elefante?
La última clase de Seminario de Investigación se trató sobre los métodos y las metodologías de investigación (ya saben, la parte fomecilla de la creación de una tesis...), y creo que entendí la distinción conceptual entre uno y otro, pero aun me falta aterrizar un poco los conceptos... en el fondo cómo llevarlo a la práctica, a la investigación misma.
Siempre salgo motivada de mis clases de Seminario, llego a mi casa con toda la intención de investigar y comenzar a avanzar con la tesis, pero cuando me doy cuenta de todo lo que hay que hacer, me agobio... no sé por donde partir, y me parece que hay tantas cosas que hacer que cuando comienzo con una, estoy pensando en cuándo haré la siguiente... o que quizás debí haber empezado por otra parte, y así, al final termino haciendo nada... y eso me ocurre en todo orden de cosas, pero principalmente con la tesis, por la cantidad de información que abarca y el tiempo que toma ocuparse de ella.
En estos casos resulta conveniente hacer algun tipo de esquema o programa de "cosas por hacer" (como una carta gant), con plazos y esas cosas (¡puede resultar de utilidad para personas ansiosas como yo!)... así que creo que este mismo fin de semana separaré la información que he reunido, tomando como criterio a aquellos que apoyan la hipotesis de la que me quiero hacer cargo y a aquellos que la refutan (que lamentablemente son los más), y luego leeré la información en ese orden... y despues empezaré con el proyecto de tesis, porque aun no veo tan claro qué método voy a seguir en la investigación... supongo que el dogmático, en todo caso.
martes, 24 de abril de 2012
Yo pensaba que mi tema de tesis estaba ya decidido.
Sí, yo pensaba que ya estaba decidido.
Ya estaba todo listo: iba a escribir sobre el derecho del niño a conocer sus orígenes biológicos, de hecho ya había empezado a trabajar en ello con mi profesor guía (ya tengo un indice provisorio, algo de bibliografía reunida y un plan de entregas... que por cierto tendré que modificar), así que estaba convencida de que la idea era más bien definitiva... pero el otro día tuve un impacto:
Estaba almorzando con mi mamá mientras escuchabamos la televisión, cuando salió una noticia de un niño de alrededor de diez años, que estudiaba en una pequeña localidad dentro de Chile y que se había percatado, luego de leer la Constitución, que no existe consagración expresa relativa a los derechos del niño. Gracias a su comentario, hoy - supuestamente - es un tema discutido en el Congreso.
¿y ahora qué? jaja, mi tema repentinamente pasó a ser tan básico que hasta un niño de diez años podría percatarse de lo necesario que resulta incorporar estos derechos de forma expresa en la carta fundamental... genial.
He pensado bastante en ello, y lo tomo como una motivación. El niño hizo su aporte poniendo el tema en discusión, ahora me toca poner mi granito de arena, y espero que en el futuro (ojalá no muy lejano) otros se unan con el mismo fin: que esta parte tan vulnerable de la población - los niños - puedan contar con el reconocimiento expreso de sus derechos en la legislación chilena, más allá de remisiones a tratados internacionales que al final se convierten en meras declaraciones de principios, muchas veces sin una real eficacia.
Ya estaba todo listo: iba a escribir sobre el derecho del niño a conocer sus orígenes biológicos, de hecho ya había empezado a trabajar en ello con mi profesor guía (ya tengo un indice provisorio, algo de bibliografía reunida y un plan de entregas... que por cierto tendré que modificar), así que estaba convencida de que la idea era más bien definitiva... pero el otro día tuve un impacto:
Estaba almorzando con mi mamá mientras escuchabamos la televisión, cuando salió una noticia de un niño de alrededor de diez años, que estudiaba en una pequeña localidad dentro de Chile y que se había percatado, luego de leer la Constitución, que no existe consagración expresa relativa a los derechos del niño. Gracias a su comentario, hoy - supuestamente - es un tema discutido en el Congreso.
¿y ahora qué? jaja, mi tema repentinamente pasó a ser tan básico que hasta un niño de diez años podría percatarse de lo necesario que resulta incorporar estos derechos de forma expresa en la carta fundamental... genial.
He pensado bastante en ello, y lo tomo como una motivación. El niño hizo su aporte poniendo el tema en discusión, ahora me toca poner mi granito de arena, y espero que en el futuro (ojalá no muy lejano) otros se unan con el mismo fin: que esta parte tan vulnerable de la población - los niños - puedan contar con el reconocimiento expreso de sus derechos en la legislación chilena, más allá de remisiones a tratados internacionales que al final se convierten en meras declaraciones de principios, muchas veces sin una real eficacia.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)